domingo, 10 de julio de 2016

El último día de Numancia...

El último día de Numancia, 1858
Óleo sobre lienzo
367 x 524 cm
Museo del Prado, Madrid



   Con cierta alternativa a la pintura clasicista, el pintor catalán Ramón Martí Alsina (1826-1894) crea en 1858 esta espectacular obra. Durante un largo periodo de tiempo se llegó a pensar que este cuadro había desaparecido, pero la verdad es que pasó algunos largos años enrollado en el sótano del Museo del Prado.

Martí Alsina, El último día de Numancia


Estamos ante una obra de temática histórica: Alsina recrea los instantes previos a la destrucción de Numancia. Los numantinos se agrupan ante las tropas de soldados romanos y, antes de la ceder a la rendición, deciden quemar por completo la ciudad -aunque esto suponga tener que escribir también el final de sus días-. De entre la muchedumbre y el gentío que se acumula a las puertas de la ciudad, destaca la presencia de un numantino: acaba de matar a su esposa y ha matado también a su propio hijo. El último de ellos en morir será él, quien se suicidará clavándose, con rabia y miedo, el cuchillo que empuña en su mano izquierda y con el que ha puesto fin a la vida de sus seres queridos.

       Entre el fondo, vemos a un anciano que arenga a los numantinos a que se suiciden antes de que las llamas y las lanzas romanas acaben con sus propias vidas. Una pareja de enamorados aparece despidiéndose con un largo beso, intentando de esta manera prolongar el fatídico final que les espera… Todo esto ocurrió para mantener en pie el orgullo y el honor de Numancia y de sus habitantes, antes de que el ejercito romano saquease por completo la cuidad.



Martí Alsina, El último día de Numancia


Pero entre todas las figuras, entre el horror y el espanto de estas escenas, sobresale la imagen de un joven semidesnudo. Está levantando un brazo y, con la mano contraria, señala al suelo: es el único acto de rebeldía que vemos en el cuadro... aparece de pie y erguido, pisando las insignias romanas. 

     Era, sin duda, una temática idónea para que Martí Alsina pudiese demostrar al mundo su conocimiento y dominio en el tratamiento de los cuerpos, los gestos y la psicología de sus personajes.

¡Un saludo a tod@s! 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué os ha parecido, chic@s? :)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...