lunes, 28 de noviembre de 2016

Un paseo por...el claustro del Monasterio de Guadalupe

JosefinaPG, Interior del claustro mudéjar del Monasterio de Guadalupe
Interior del claustro mudéjar del Monasterio de Santa María de Guadalupe, Cáceres


                        
Una de las cosas que más destaca la gente que visita el Monasterio de Santa María de Guadalupe, es la sensación de calma y serenidad que siente cuando recorren sus estancias y pasean libremente por el claustro. Así pues, hoy voy a hablaros de esta maravillosa zona del santuario: el claustro mudéjar, su templete y el claustro gótico.


De forma rectangular y con cuarenta metros de lado se realizó, a finales del siglo XIV, un hermoso claustro de estilo mudéjar decorado con lienzos de fray Juan de Santa María (siglo XVII) en los que aparecen algunos de los milagros de la Virgen. Pero su fama le viene dada por la mezcla de todo esto unido a las sensaciones que el propio peregrino experimenta: nos quedamos absortos, fascinados ante un lugar tan bello. Caminar sobre las tumbas, ver los sepulcros de los que, en un tiempo pasado, habitaron en este lugar (como el que realizó Egas Cueman para Fray Gonzalo de Illescas) produce una sensación de misterio y melancolía; una sensación de paz y recogimiento tal que, incluso por un instante, imaginas la vida de aquellos frailes y sus paseos por este lugar, sumidos en un halo de misticismo y serenidad.


Claustro y Templete mudéjar del Monasterio de Santa María de Guadalupe
Claustro y templete mudéjar del Monasterio de Santa María de Guadalupe

Fuente: www.monasterioguadalupe.com

No puedo dejar atrás la maravillosa imagen del templete mudéjar que destaca en el centro del patio. Su autor, fray Juan de Sevilla, supo aunar en él el ladrillo y el barro cocido con la decoración de azulejos, yeserías y corchetes de cerámica propios del estilo mudéjar. La cruz de hierro que remata la obra, nos hace de guías hasta la parte superior del claustro. Un segundo cuerpo de arcos toma ahora el protagonismo: el claustro gótico o “de la botica” es una magnífica obra arquitectónica de planta rectangular y fábrica de ladrillo que, actualmente, se incluye en la Hospedería del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe y su uso es exclusivo para sus clientes.


Claustro gótico del Monasterio de Santa María de Guadalupe
Claustro gótico del Monasterio de Santa María de Guadalupe

Fuente: www.monasterioguadalupe.com
  

Estas tres obras, estas tres piezas clave del Monasterio de Santa María de Guadalupe, hacen que el peregrino que llega al lugar consiga emocionarse de una forma tal que, al despedirse, solo piense en una cosa: algún día tengo que regresar…

viernes, 25 de noviembre de 2016

Festival de Teatro Clásico de Mérida...

Imagen del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida
Imagen del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida

Fuente: www.festivaldemerida.es

Aprovecho para hacer un pequeño paréntesis en nuestro recorrido por el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, para hablaros sobre una noticia que se publicó hace unos días en los medios de comunicación. La mañana del 17 de noviembre de 2016 El Periódico Extremadura anunciaba que el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida aspiraba a ser declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.


     Desde aquella noche del verano de 1933 -en la que Margarita Xirgu representó la Medea de Séneca (bajo la versión de Miguel de Unamuno)hasta hoy, las columnas del viejo teatro han dado cobijo a numerosas representaciones en las que los más afamados y exitosos profesionales del mundo de la interpretación, han tenido el privilegio de estremecer al público sobre sus piedras milenarias...


        Pero no solo el actor que sube al escenario siente esa mágica sensación. El espectador, a pesar de las excelentes críticas que conozca sobre este festival, no es capaz de imaginar la magnitud de la belleza y el halo de misterio que, verano tras verano, envuelve el espacio del Teatro Romano de Mérida.


     Nosotros, pequeños y asombrados ante la inmensidad y la belleza de esta obra arquitectónica, asistimos a la representación de comedias y tragedias sin saber que, cada una de nuestras emociones, quedarán selladas para siempre entre sus piedras...

domingo, 20 de noviembre de 2016

¿Conoces la Sacristía del Monasterio de Guadalupe?

Sacristía del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, Cáceres.
Sacristía del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, Cáceres

       La llaman “reina de las sacristías de España" o “la  Capilla Sixtina española” y no es para menos. Al cruzar sus puertas, nuestro aliento se “entrecorta” y la respiración se nos hace muy débil, cada vez menos perceptible... De repente, notas que tu boca y tus ojos se han abierto de par en par mientras en tu cabeza solo asoma una pregunta… ¿Estaré soñando...? 


        Sobre una superficie de planta rectangular del siglo XVII -de 17,65 metros de longitud y 7,70 metros de ancho- se dispone una exquisita ornamentación a base de mármoles, pinturas al temple en paredes y bóveda, espejos y, sobre todo, los magníficos lienzos que el maestro extremeño Francisco de Zurbarán realizó, expresamente a medida, para este espacio.


      Adentrado el mes de febrero del año 1639, fray Juan de San José, procurador del Real Monasterio de Guadalupe, otorga el poder para que se le encargue a Francisco de Zurbarán las pinturas de la sacristía del monasterio. En el contrato, se especificaba que el pintor del Rey y “pintor de ymaxinería al olio” se obligaba a hacer siete lienzos de religiosos hijos del convento, de iguales medidas cada uno: tres varas y media de alto y dos y media de ancho, por un importe total de 7.350 reales


      Los padres que aparecen representados en los lienzos, servirían como ejemplo para la adoctrinación de los novicios del convento, ya que, siguiendo sus correctas actitudes, estos alcanzarían la salvación divina. El Recogimiento y clausura de la celda con Fray Gonzalo de Yllescas, el Silencio con el padre Pedro de Salamanca o La Caridad representada por el Fraile Martín de Vizcaya repartiendo limosnas, son algunos de los magníficos ejemplos de esta colección pictórica.


Pero, si alzamos la vista hacia la bóveda, veremos una elegante decoración de estilo barroco y frescos dedicados a la vida de San Jerónimo (Patrón de la Orden que regía en esos momentos en el monasterio). Por último, al adentrarnos en el tramo final de la sacristía, observamos con admiración la Apoteosis de San Jerónimo, conocida también como “la perla de Zurbarán” y que pone el broche final a este bellísimo espacio.


Nosotros, simples espectadores, nos quedamos absortos y sin argumentos, mientras contemplamos la belleza y la magia de aquel lugar;  mientras, guiados por ese halo de misterio y serenidad, descubrimos los entresijos y nos adentramos  el corazón del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe


            ¿Continuamos hasta el final? 
                

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Retablo Mayor del Monasterio de Santa María de Guadalupe

Retablo Mayor del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, Cáceres
Retablo Mayor del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, Cáceres
Fuente
http://cvc.cervantes.es


Una impresionante verja de hierro forjada por fray Francisco de Salamanca y Juan de Ávila nos cede el paso hacia el Retablo Mayor. Esta maravillosa construcción en madera de roble y cedro fue realizada, en el primer tercio del siglo XVII, por Giraldo de Merlo sobre las trazas del “maestro de retablos” Juan Gómez de Mora. Pero no solo ellos dejaron su impronta en esta joya de la retablística española. Jorge Manuel Theotocópuli –hijo de El Greco- junto a Girarldo de Merlo, se encargarían de toda la parte escultórica del retablo; Vicente Carducho y Eugenio Cajés serían los responsables de  los grandes lienzos que lo acompañan (La Anunciación, La adoración de los pastores, la Asunción, la Venida del Espíritu Santo, etc) y, finalmente, serían Gonzalo Marín y Gaspar Cerezo quienes pondrían el broche final a este hermoso trabajo revistiéndolo de dorado en su exterior.


Su elegante composición en tres calles principales, cuatro entrecalles y un ático, nos recuerda al Retablo de la Basílica de San Lorenzo de El Escorial –siglo XVI- pues, en ambas composiciones, la unión de columnas estriadas, guirnaldas y la mezcla de escultura y pintura, nos indican que estamos ante obras clásicas del barroco español.



Retablo Mayor de San Lorenzo de El Escorial, Madrid
        Retablo Mayor de San Lorenzo de El Escorial, 
Madrid
Fuente: http://www.patrimonionacional.es


Dominando el centro de la composición y, bajo una imagen de San Jerónimo penitente, aparece la Virgen de Guadalupe. Tallada en madera de cedro y con una altura de 59 cm y 4 kg de peso, la “Guadalupana” es una imagen perteneciente al grupo de las llamadas Vírgenes Negras del siglo XII. En la actualidad la vemos vestida con un riquísimo manto triangular bordado en oro y piedras preciosas pero, en su interior, la imagen viste una túnica policromada de un verde azulado con cuatro flores: dos en el pecho, una sobre la mano derecha y, la última, en la parte baja del vestido. Su pequeña cabecita aparece recubierta por un fino velo blanco y por un manto del mismo color. 

Virgen de Guadalupe sin vestir
Virgen de Guadalupe sin vestir
   Fuente: www.cofrades.sevilla.abc.es
                              

    Sentado sobre ella, y en actitud de bendecir, aparece el Niño Jesús de unos 23 cm de altura y 200 gr de peso. Su manita derecha está labrada en plata y pertenece al siglo XVI, cuando se decide colocarla en sustitución de la primera mano del Niño que, por el paso de los siglos, sufrió esta amputación.



Santa María de Guadalupe, Cáceres
Santa María de Guadalupe, Cáceres
           Fuente: www.cofrades.sevilla.abc.es


Finalmente, en la parte baja del retablo se realizó un pequeño templete en el que se instaló, a modo de sagrario, el escritorio del rey Felipe II, realizado en 1561 en madera de cedro y cubierto con planchas metálicas ricamente decoradas por Juan de Guiamin.


20 de octubre de 1618: el Retablo Mayor del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe es expuesto por primera vez, ante los ojos de sus fieles...

domingo, 6 de noviembre de 2016

Interior del Monasterio de Santa María de Guadalupe

Basílica del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, Cáceres
Basílica del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, Cáceres

Al adentrarnos en el interior del templo, la iglesia que hoy vemos sufrió tres remodelaciones a lo largo de su historia, por eso es muy difícil datarla en una fecha exacta. La que fuese la primera ermita que se edificó donde señaló Gil Cordero (el pastor al que se le apareció la Virgen y recibió el encargo de construirle un monasterio), se encuentra totalmente perdida ya que, en su lugar, se erigió una iglesia a principios del siglo XIV de estilo Mudéjar aunque, lamentablemente, hoy solo conservamos un ábside. La definitiva y última remodelación de este lugar fue realizada, a finales de 1403, a cargo del gran maestro salmantino de la arquitectura y la escultura: Manuel de Larra y Churriguera.


Esta magnífica construcción de planta de cruz latina está compuesta por tres naves con crucero, cabecera, ábside poligonal y un hermoso cimborrio que corona el crucero también decorado por el propio Manuel de Larra y Churriguera. En lo alto, y entre sus gruesos muros, se abren dos grandes ventanales adornados con lacerías que reflejan a la perfección la decoración del estilo gótico español. Sin embargo, también podemos ver en ellos ciertas influencias de escuelas como la inglesa o la francesa. Pero lo más interesante de estos arcos es que fueron concebidos para iluminar la gran nave central, jugar con los contrastes de luces y sombras y, sobre todo, crear esa maravillosa atmósfera de paz y serenidad que reina en todo el templo.


  Ven, continuemos paseando. Voy a contarte algo muy interesante sobre la Virgen de Guadalupe y su retablo…


Santa María de Guadalupe
Santa María de Guadalupe


miércoles, 2 de noviembre de 2016

Monasterio de Guadalupe: fachada principal...

Fachada principal del Monasterio de Guadalupe, Cáceres
Fachada principal del Monasterio de Guadalupe, Cáceres

             


     Llegar a Guadalupe, recorrer sus calles, alzar la vista y ver en lo alto del cerro el Monasterio, es una sensación única y maravillosa que os garantizo que se quedará para siempre grabada en vuestra retina.


     El peregrino que llega al Monasterio de Guadalupe, siente una emoción especial ante este lugar. Poder contemplar desde la plaza la gran fachada, sus muros y los torreones, nos produce una sensación de calma, paz y tranquilidad; Pero, a su vez, nos invade un sentimiento de felicidad y exaltación mientras observamos, absortos, la belleza de este conjunto arquitectónico.


Fachada principal del Monasterio de Guadalupe, Cáceres



Una gran puerta doble nos da acceso a la iglesia principal. Sobre esta, se elevan dos grandes arcos adornados con elementos propios del Gótico. En un segundo cuerpo, aparecen grandes ventanales de arcos apuntados con una preciosa decoración de vidrieras que descansan sobre un zócalo, adornado, a su vez, con arquerías pertenecientes al Gótico español. Como colofón final, la fachada se cierra con un elegante friso en la parte superior coronado por una crestería. No podemos dejar atrás el gran rosetón del muro sur que podemos observar desde la misma plaza o desde el interior del claustro, ya que, sin duda, se trata de una verdadera joya de estilo Gótico Mudéjar enmarcado por las armas de  Castilla y León .





Junto a la fachada principal, hay otros elementos que poseen un papel fundamental a la hora de embellecer este conjunto monumental: me refiero a las magnificas torres que enmarcan el santuario: la Torre de Santa Ana (siglo XIV - XV), la Torre de la Portería (siglo XIV -XV), la Torre de las Campanas (1663) y la Torre de San Gregorio



Y ahora ven. Acompáñame. Vamos a conocer los entresijos de su iglesia...
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